El valor de la Aceptación

“Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla,

es la mejor manera de adaptarse a la realidad”

David Viscott

Pasan los días, y las noches, sin que nada a tu alrededor cambie. Parece que vives estable, aunque el mundo, a veces, sea cruel y desagradable. Sin embargo, aunque intentes ocultarlo, tú has cambiado, y como muchas otras veces en el pasado, ha tenido que ser con un buen tortazo. Tu interior te ha llamado, pero tú no lo habías escuchado.

Sale a la luz el dolor, así sin más, sin tu esperarlo. Llega de puntillas, en silencio, a oscuras. Se instala contigo, o más bien procede de ti. Siempre ha formado parte de ti, estaba ahí, navegando desde hace años, hacia arriba y hacia abajo. Siempre has viajado con tu mochila, o más bien con el dolor a cuestas. Pero él se ha cansado de que utilices parches para ocultarlo, ya no puede vivir, por más tiempo, en el anonimato.

Y empiezas a sentir su presencia, su incandescencia. Y empiezas a sentirte culpable, a reprocharte que has estado totalmente ciego, inconsciente, inflexible, ante el cambio que lentamente se aproximaba. Y venía y viene para algo, y hasta que no aprendas lo que te quiere mostrar, no se marchará. Creías sentirte plena y segura y comienzas a sentirte débil e insegura. Sin fuerzas, sin aliento, con unas terribles ganas de romper a llorar.

Indagas en tu interior, y descubres que no siempre te has sentido digna de amor, que no siempre has sido coherente y congruente con tus propias emociones, que no siempre has conseguido el ansiado equilibro y la armonía interna. No sabes que eres digno de Amor, hasta que tu único refugio es la dignidad, y tu fiel compañera la soledad. Y descubres, con la misma certeza que un niño cree en la magia, que el único remedio que puedes aplicar a esta tortura, es practicar el perdón.

Perdonarte te ayudará a sanarte. Y sanarte, te llevará a Aceptarte y Amarte.

Porque no hay mayor símbolo de AMOR, que la propia aceptación. Porque no hay mayor curación que sentirse digno de amor. Y Amar sin límites, sin tiempos, sin restricciones, sin lamentos. Amar todo lo que hay en ti incondicionalmente, porque forma parte de quién eres.

Y al fin aprendes que, es el AMOR el gran VALOR de la ACEPTACIÓN.

#CeliaTeInspira en inteligencia emocional

#MartesInspirados

Photo credit: Con dos eses fotografía realizada en Wild Valencia