10 claves para ser tu propio Líder

“Todos piensan en cambiar el mundo,

pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”

Tolstoi

La pasada semana participé en un evento organizado por “El Factor K” en Valencia. A través de mi conferencia Inspírate y Lidera tu vida” aporté las diez claves que yo considero fundamentales para liderar nuestra vida y que paso ahora a relatarte:

  1. Conócete: muchos de los problemas que tenemos suceden porque no nos conocemos a nosotros mismos. No hemos invertido tiempo en descubrir nuestros talentos diferenciales, así como las áreas que queremos mejorar. Nos sentimos perdidos, porque desconocemos dónde estamos y dónde queremos dirigirnos. Conocerse implica aceptarse y aceptarse implica, además, ser conscientes de nuestro lado más oscuro.
  1. Ama lo que haces: cuando nos conocemos descubrimos qué es lo que nos gusta a hacer, y cuál es nuestro propósito en la vida. De esta manera nos será más fácil orientar nuestra vocación a nuestra profesión. Amar lo que hacemos, es ofrecer nuestra mejor versión buscando además el bien común, valorándonos y disfrutando día a día del camino.
  1. Responsabilízate de tu vida: en la vida existen dos tipos de personas, las victimistas o inconscientes, y las conscientes o responsables de su vida. Unas piensan que no pueden cambiar su situación y que nada depende de ellos. Las otras saben que pueden iniciar el cambio, cogen las riendas de sus vidas, son proactivas y realizan su propia transformación personal.
  1. Sé Valiente: los líderes son personas valientes acostumbradas a pasar a la acción. No tienen miedo a la independencia, a salir de su zona de confort y a iniciar cambios. Quieren descubrir y desarrollar todo su potencial, seguir creciendo y mejorando continuamente. Aunque comprenden que muchas veces tendrán que nadar contra corriente y no gustar a todo el mundo.celia-dominguez
  1. Confía: si no confiamos en nosotros mismos difícilmente podrán confiar los demás. La autoconfianza es un rasgo común en los líderes, confían en ellos y en sus posibilidades, y no se derrumban cuando la vida les presenta un problema, pues entienden que, o bien lo podrán resolver, o bien podrán aprender de él.
  1. Cultiva la Paciencia: todo lo bueno en la vida llega poco a poco. El éxito no nos sorprende de la noche a la mañana, llega tras la constancia, el esfuerzo, la persistencia y grandes dosis de paciencia. Solo sabrás donde has llegado cuando mires atrás y veas todos los pasos que has caminado. Como decía Steve Jobs “no se puede conectar los puntos hacia adelante, solo puedes hacerlo hacia atrás”.
  1. Acepta tus Emociones: no nos han enseñado inteligencia emocional y la hemos tenido que aprender por nosotros mismos. Cada emoción que se te presente en tu vida te está señalando algo, acéptala, aprende y crece. No te dejes arrollar por el remolino emocional, pero tampoco intentes ocultar lo que hay en tu interior. Se un mero espectador de cada emoción.
  1. Comprométete: sin compromiso no alcanzaremos nuestros objetivos. Los líderes son aquellas personas que están cien por cien comprometidas con sus objetivos, saben qué quieren y van a por ello.
  1. Vive Aquí y Ahora: en la vida existiría menos sufrimiento si viviéramos más en el presente y menos en el pasado o en el futuro. El pasado no podemos cambiarlo y el futuro aún no ha llegado, así que disfruta del ahora y siembra en él las semillas que quieres ver florecer mañana.
  1. Adquiere educación financiera: recibir educación financiera nos permite resolver nuestros problemas y conflictos económicos. El dinero, muchas veces es fuente de problemas, así como de creencias y miedos internos, por eso es imprescindible trabajar nuestra inteligencia financiera. Aquí los chicos de “El Factor K” te pueden ayudar. Pero recuerda, la verdadera riqueza se halla en tu interior, y tú tienes las claves para cambiar esas creencias y adquirir un mayor bienestar.

Estas son mis diez claves. Ahora eres tú el que debes decidir si quieres liderar tu propia vida o prefieres ser una víctima del sistema y de las circunstancias.

#CeliaTeInspira en management

#MartesInspirados

Cinco valores que forman el corazón de la empresa

Hay hombres sin principios,

y hay principios que no son dignos de hombres.

Crear una empresa desde cero siempre es complicado, mantenerla en el tiempo es todo un logro, pero crearla sin ningún tipo de principios es una muerte asegurada. Los principios y valores son los pilares sobre los que toda organización debe sustentarse.

Nacer, crecer y desarrollarse olvidando cuáles fueron nuestros inicios, nuestro propósito empresarial, el problema que intentamos solucionar y lo que vamos a aportar al mundo, no nos conducirá a buen puerto. Más bien, naufragaremos en alta mar, iremos perdiendo marineros, produciremos fuertes oleajes y seremos el punto álgido de las tormentas. Y si no, tiempo al tiempo.

Leí el otro día en Superrhheroes una entrevista a Francisco Alcaide, reconocido conferenciante y escritor en temas de management, que afirmaba hay dos formas de conseguir resultados: teniendo en cuenta los valores y a las personas o pasando por encima de ellos”. Y sinceramente, esos directivos que eligen la segunda opción solo por su ambición, tarde o temprano, les llegará su juicio.

Vivimos en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo, o lo que los expertos en recursos humanos denominan VUCA. Pero de ahí, a infringir las propias normas morales o más bien prescindir de ellas, sin considerar a las personas que tenemos a nuestro alrededor pudiendo producir daños irremediables, hay todo un océano.

photo-1443827423664-eac70d49dd0dEl mundo empresarial funcionaría mucho mejor si existiera un firme compromiso con una serie de principios y valores, que a mi tela de juicio, son fundamentales.

¿Y cuáles son esos valores o principios?

Son los valores que deben reflejar la propia identidad corporativa, ser el corazón de la empresa y estar presentes tanto en los momentos de calma como en los de tempestad. Para mi hay cinco inamovibles:

  1. Humildad: tanto para reconocer los logros como los errores y fracasos. Y es algo que lamentablemente en el mundo de los negocios, a veces escasea. El ego es más fuerte que la esencia y la ambición llega a cegar de tal manera, que corrompe incluso a quién pensábamos que no llegaría a ese límite.
  2. Lealtad: es una virtud que se desarrolla en la conciencia. Lealtad hacia los propios valores, hacia nuestra esencia e identidad como empresa, y hacia las personas que la forman. Aquellos que traicionan carecen de ella.
  3. Respeto: hacia uno mismo, hacia los empleados, hacia los clientes y sobre todo respeto hacia el sector al que pertenece la empresa. No respetar el sector produce desconfianza en el mismo, dañando, sin lugar a dudas, a otras empresas que sí respetan y se hacen de respetar.
  4. Honradez: una buena organización que pretenda ser de calidad y luche por la excelencia debe ser honrada. No es ético alardear de temas que no son verdad, ni hacer creer que “somos los mejores” cuando no tenemos hechos que lo demuestren.
  5. Responsabilidad: sobre lo que se dice y sobre lo que se hace. Todo debe guardar una armonía. Si no te haces responsable de tus palabras y hechos las personas perderán la confianza en ti y en tu organización.

Estos cinco VALORES que forman el CORAZÓN de la empresa, harán que con el paso del tiempo sea más sólida, equilibrada y genere un impacto positivo en la sociedad, logrando así una ventaja diferencial.

Photo credit:  Todd DeSantis

La fuerza del equipo: el compromiso

       El compromiso no sólo nos hace fuertes, sino que nos hace valientes

   Formar un gran equipo es ya de por si una tarea complicada, pero conseguir que las personas que lo integran se comprometan con los objetivos y valores de la organización es el sine qua non del liderazgo. El éxito de una empresa dependerá, en gran medida, del nivel de compromiso adquirido por el personal de la misma. No olvidemos que estar comprometidos no significa únicamente contraer una obligación, ni tampoco tiene porque ser pura devoción. Comprometerse es ir un paso más allá, es una declaración de principios. Es creer e interiorizar la identidad y la cultura organizativa, pues nos sentimos identificados con ella. Somos parte de ella.

El compromiso requiere implicación, dar esa milla extra por encima de lo que se espera de nosotros. Considero que el auténtico valor del compromiso conlleva de una forma intrínseca la fidelización, el orgullo de pertenencia y, como no, la satisfacción personal y laboral.

Uno de los grandes beneficios del compromiso es que genera vinculación, entendido tal y como defiende Carlos Sánchez de la consultora E-motiva como esa fuerza que une a una persona con su organización y provoca su permanencia en ella”.

Un equipo llegará a ser fuerte, inquebrantable y resistente, cuando exista, no solamente una visión y objetivos a largo plazo, sino unos valores e intereses comunes que repercutan en el beneficio mutuo.

SplitShire_IMG_4354-e1450366383157-768x512Pues bien, aquí la labor del líder es fundamental. Ganarse el respeto, la confianza y el compromiso de los miembros de su equipo, requerirá, en parte, de una serie de factores en los que deberá trabajar:

—Comunicación efectiva y bidireccional: es la paradoja de las organizaciones, trabajar bien los mensajes que se emiten, y transmitirlos de manera que se entiendan, apostando por la bidireccionalidad. La comunicación interna no será efectiva ni creíble si no va armónicamente ligada a nuestra forma de actuar. La comunicación no solo son palabras, son hechos. Y para ello, será necesario apostar por la honestidad y transparencia.

—Escuchando el feedback: el líder debe estar dispuesto a escuchar a cada miembro de su equipo, haciéndoles saber que cada uno de ellos forma una pieza esencial para alcanzar los objetivos marcados. Siempre será positivo dar la opción al equipo humano de plantear ideas y/o sugerencias, fomentando así su participación.

—Apostando por la confianza: un buen líder es aquél que sabe ganarse la confianza plena de sus empleados y además genera empatía. Los líderes de hoy deben ser flexibles, dispuestos a adaptarse a los cambios y con grandes dosis de humanidad. No olvidemos que somos personas y tratamos con personas.

—Reconociendo los logros: a todos nos gusta que nos reconozcan nuestros méritos, hacerlo en público aumentará la autoestima, seguridad y confianza de las personas que integran el equipo. Es tarea del líder hacer brillar a los demás.

—Motivando e inspirando: el rol del líder pasa por la senda de ser capaz de generar ilusión, entusiasmo, grandes dosis de energía, vitalidad y optimismo. Si él no está motivado difícilmente podrá motivar e inspirar a su equipo.

—Potenciando el desarrollo del talento: el talento es la gran ventaja competitiva de las empresas en la actualidad. El verdadero líder está dispuesto a que su equipo crezca y pueda desarrollar sus fortalezas. Pues sabe, que si ellos crecen, los beneficios aumentan. Impulsar el talento de cada persona potenciará su compromiso e implicación.

Las relaciones profesionales no se deberían sustentar únicamente en un contrato laboral, sino en un compromiso emocional, pues es lo que hará más fuerte y competitivo al equipo y por ende fortalecerá a la empresa.

Photo credit: Daniel Nanescu

Fuga de Talentos

¿Por qué las personas con talento se marchan de sus organizaciones? ¿Falta de motivación? ¿Falta de un buen liderazgo?

Existe un grave problema en la actualidad, grandes profesionales deciden salir de sus organizaciones pese a la crisis existente, están desmotivados, desilusionados, no les permiten crecer y desarrollarse, por lo que prefieren fugarse a otros lugares.

Las organizaciones deben ser conscientes del talento de sus empleados y potenciarlo, las empresas están formadas por seres humanos, no por robots, y es esa cualidad, la humanidad, la que debe reinar para que una organización pueda alcanzar sus objetivos.

Hoy en día lo que diferencia a una empresa de otra es el “capital humano”.

Y corresponde a los líderes la tarea de motivar a sus empleados. Liderar no es dominar, liderar es hacer que los de tu alrededor crezcan, es rodearte de personas igual de buenas o mejores que tu. Como decía el que fue director de la gran compañía General Electric, Jack Welch “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder”.

Valorar el talento es fundamental para que un empleado se sienta motivado y alinie sus objetivos con los de la organización, pues si se carece de este compromiso difícilmente se cumplirán las expectativas de ambos.

Una persona con talento no trabaja única y exclusivamente por una remuneración económica, trabaja porque siente pasión por lo que hace, porque cree en un proyecto, y porque quiere crecer profesionalmente. Si las empresas no potencian la inteligencia emocional, no escuchan, y no interactúan con sus empleados, seguiremos asistiendo al fenómeno de fuga de talentos.

Liderazgo es ayudar a los otros a descubrir el potencial que llevan dentro”

Nota: post publicado en el blog de Talentous

Pasión por la organización

 ¿Qué es lo que realmente mueve a las personas hacer algo? No hay que buscar muchas respuestas, con una sola palabra podríamos definir lo que nos incita e impulsa a la acción, la Pasión. Quien impregna pasión en sus actividades diarias brilla por si mismo, sabe transmitir que lo que esta realizando le gusta, le emociona, le motiva, lo da todo por su pasión, no le importan los días, las horas, porque lo que realiza le hace sentirse feliz.

Afortunadamente hace ya años que descubrí cual era mi pasión en la vida, por qué iba a luchar y a qué me quería dedicar. Mi pasión es la organización. La organización de cualquier tipo de evento es lo que me hace levantarme cada día con ilusión, lo que me mueve a buscar nuevos retos y desafíos, lo que desarrolla mi creatividad y me ayuda a crecer profesionalmente.

Organizar es imaginar, es crear, es desarrollar, es coordinar, es buscar, es encontrar, y es realizar.

Desde hace unos días me unido al movimiento #queremosorganizareventos apadrinado por uno de los grandes del protocolo en España, Carlos Fuente, Director del Instituto Universitario de Protocolo de la Universidad Camilo José Cela, del que tuve el honor de recibir clases cuando curse mi Experto Universitario en Protocolo y ceremonial. De su mano aprendí el significado que tiene el protocolo, con él me sumergí en este apasionado mundo y con la experiencia saboree que es una profesión bonita y gratificante, pero dura, absorbente, y también hay que decirlo estresante.

Apoyo firmemente esta iniciativa surgida para dar a conocer una profesión a la que no se le otorga el valor que se merece, para ayudar a que encuentren su sitio los que acaban de empezar, para como apunta Carlos Fuente “entre todos generemos iniciativas, busquemos soluciones y reclamemos alternativas”. Más de trescientas personas de toda España se han unido en tiempo record a este movimiento lanzado a través de las redes sociales, porque a todos nos une un objetivo común, la “pasión por la organización”.

Consulta el ¿Por qué el “Queremosorganizareventos”? de Carlos Fuente.