Enséñales tú a ser mejores

“Nunca sabrás lo fuerte que eres, hasta que ser fuerte

sea la única opción que tengas”

Bob Marley

Tal vez tu vida no ha sido un camino de rosas y te has ido encontrando en ella personas con espinas que han intentado plasmar sobre ti sus inseguridades y frustraciones, sus dolores y su falta de autoestima. Tal vez, te has sentido dañado, te has hundido y te has preguntado, ¿porqué a mi? ¿porqué yo?, ¿qué hice para merecerlo?. Lo fácil es desmoronarse y querer vengarse, culpar y no remediar. Sin embargo, en la vida, aunque no lo creas, siempre vas a tener la opción de reaccionar de otra manera. O mejor dicho, de no reaccionar y mantener tu paz y bienestar, pues esas personas lo único que pretenden es hacerle cosquillas a tu ego.

Pero, ¿y si empezamos a mirar a esas personas de otra forma?. “Cuando eres plenamente consciente dejas de estar en conflicto” afirma Eckhart Tolle en su conocido libro `El poder del ahora´. Y es que, no hay mayor demostración de consciencia y sabiduría que mantener la paz y controlar los incesantes rebotes del ego. El remedio, es simple, hacerlo con tu propio ejemplo.

Enséñales tú, porque ellos no han sabido hacerlo mejor. Enséñales con tus actos, pues a través de los hechos mostrarás que el daño no se paga con rencor, que el dolor no se cura con venganza, que la decepción no se diluye con la distancia, y la desconfianza no desaparece actuando desde la rabia.

Enséñales tú, porque ellos aún no son conscientes. Ofréceles el amor que existe en tu corazón a través de buenas palabras, de gestos amables, y de la luz que es capaz de irradiar tu mirada. Sabes que, por mucho que no le gustes a todo el mundo, tienes la oportunidad de seguir sembrando el bien. Planta tu semilla y riégala día a día con buenas acciones.

Enséñales tú a ser mejores. Ayúdales, sin esperar nada a cambio, sin esperar que lo entiendan, que te den las gracias o que, quizá, te admiren por ello. Solo el tiempo sabrá colocar las piezas en su lugar.

#CeliaTeInspira en inteligencia emocional

#MartesInspirados

Photo credit: Jon Flobrat

 

Seis habilidades del buen organizador de eventos

Detrás de un buen evento hay un equipo de profesionales que se encarga de toda la organización y gestión del mismo con el fin de cumplir una serie de objetivos. Personas que, gracias a su formación y expertise, se convierten en Knowmads, aportando todos sus conocimientos y talento en la realización de eventos únicos.

Estamos ante una profesión, la de organizador de eventos, no solo de presente sino de futuro y así lo avala el “I informe sobre la situación actual de los Eventos en España” elaborado por Aevea (Agencias de Eventos españolas asociadas) y Prnoticias que concluye que “El sector de eventos mueve alrededor de 6.900 millones de euros en España y da trabajo a miles de profesionales”.

El organizador de eventos o event manager además de seguir una serie de mandamientos, reúne unas habilidades  que vas a poder descubrir en este vídeo de #MartesInspirados.

Frase para tu inspiración:

“Un evento es una oportunidad única para generar una experiencia memorable”

Geovanna Nassar, gerente y planner de Keypeople

#CeliaTeInspira en organización de eventos

Paciencia y constancia para construir tu marca personal

El pasado 23 de octubre participé en el programa Última Ronda, de TV del Mediterráneo. Un formato innovador en el que a través de una tertulia tuve la oportunidad de hablar del programa formativo INSPIRADAS que realizamos en Valencia, así como de la creación de marca personal y de la importancia de la comunicación.

Existen dos ingredientes, que para mi, son fundamentales a la hora de construir una marca personal potente y de los cuáles muchas personas se olvidan y es por ello que no logran alcanzar sus objetivos.  Estos son la paciencia y la constancia. Paciencia porque los resultados nunca llegan de inmediato, es un trabajo de fondo. Y constancia porque para posicionarse como profesional debes aportar algo de ti cada día, sin desistir.

Toda inversión que realices en ti y en tu marca personal, será una inversión en crecimiento y en desarrollo personal. Gracias a la marca personal podrás ser más visible, conseguir nuevas oportunidades y proyectar tu profesionalidad.

Comparto el vídeo con la entrevista completa.

Frase para tu inspiración:

“No necesitas ser grande para empezar, pero necesitas empezar para ser grande “

Zig Ziglar

#CeliaTeInspira en marca personal

#MartesInspirados

Historias críticas

Hay historias que no merecen ni un lamento.

Estamos hechos de historias, ellas nos forman y nos hacen ser como somos. Ellas nos han hecho ponernos capas, reaccionar de determinadas maneras y algunas veces hasta ocultar nuestra verdadera personalidad.

Las historias las crean unas personas, las viven, a veces, otras, y las recuerdan las que jamás supieron olvidar. Estamos hechos de historias que nos duelen, que nos hacen temblar si las albergamos en el miedo, o disfrutar si las llegamos a traspasar. Algunas historias nos hacen fuertes, sin embargo otras nos convierten en personas inseguras y débiles. Somos las historias que vivimos, o tal vez las que imaginamos y llegamos a soñar. Lo que está claro es que no nos podemos lamentar. ¿De qué sirve llorar por algo que ya no está? ¿De qué sirve sufrir por quién te dejó de amar? ¿De qué sirve suplicar a alguien que no te supo valorar?.

La historia siempre es propia, pues cada uno la vive de diferente manera. La víctima se puede convertir en verdugo al igual que caperucita en lobo. ¿De qué sirve juzgar si de la noche a la mañana todo puede cambiar?.

historias-criticasDecía la Madre Teresa de Calcuta que “la crítica es el cáncer del corazón”, y evidentemente quién se dedica a criticar no solamente tiene el corazón infectado. El veneno de la envidia ha poseído también su mente y su vida, que carece de sentido y de realización personal. Dedícate a sanarte, no a lamentarte. Dedícate a vivir, no a sobrevivir. Dedícate a ser quién estás destinado SER, no a quién envidias ser.

Si en el día a día existiera más afición por querer aprender y crecer, por evolucionar y dar a los demás, la crítica no sería la base de la mayor parte de las historias desalmadas. La ira no sería la mejor amiga de los que no se hacen cargo de sus vidas, y la envidia no sería la causa de tantas heridas.

Hay historias tan críticas que siguen y seguirán en un estado de coma permanente, porque sus verdaderos protagonistas han decidido que estar enfermos es mejor que tener la valentía de ser los únicos responsables y autores de sus vidas.

#CeliaTeInspira en inteligencia emocional

Photo credit: Ryan Moreno

Conecta con tu audiencia

A la hora de hablar en público es importante llegar a conectar con la audiencia para que nuestros mensajes permanezcan no solo en su mente, sino en su corazón. Hoy en #MartesInspirados te doy una serie de pautas para que puedas crear vínculos con el público a la hora de realizar una conferencia o discurso oral.

– Conoce a tu audiencia: el público es el protagonista de la conferencia, no tú. Si sabes a quién te diriges y pones el foco en ellos, podrás cubrir sus expectativas. Pregúntate qué es lo que esperan de ti y porqué están allí.

– Prepara tu discurso: en el anterior post ya comentamos la importancia de la preparación previa del discurso. Tener claras las ideas que quieres transmitir e invertir el tiempo necesario, tanto en la estructura como en el ensayo será parte del éxito. Cómo decía el empresario y reconocido escritor Dale Carnegie “Todo discurso bien preparado está ya pronunciado en sus nueve décimas partes”.

– Cree en tus mensajes: si quieres que el público crea en lo que dices antes debes creerlo tú. Los mensajes siempre son más convincentes si demuestras que te los crees. Se auténtico, y habla con seguridad, confianza y por supuesto con conocimiento de causa. No hay nada peor que un orador que titubea en lo que dice.

– Transforma y emociona a tu público: es el punto más importante, conseguir establecer conexiones emocionales con la audiencia. Si combinas hechos racionales con vivencias emocionales se podrán sentir identificados y esto hará que te recuerden.

Frase para tu inspiración:

“No es la información en si misma lo que importa, sino el impacto emocional de esa información”

Nancy Duarte

#CeliaTeInspira en comunicación

No más miedo a hablar en público

En este primer vídeo de #MartesInspirados te doy una serie de técnicas para que superes el miedo a hablar en público:

– Visualízate previamente en el escenario donde tienes que hacer tu discurso o conferencia: Si es posible te aconsejo que vayas personalmente a conocer el espacio donde tienes que realizar tu speech. Conocer el terreno donde tienes que moverte te dará más confianza. Si no fuera posible verlo de manera presencial, busca imágenes de la sala o que te las pasen con anterioridad al día del evento.

– Prepara bien tu discurso: el 80% del éxito de un discurso es la preparación previa. Estructura bien tus ideas y ensaya las veces que necesites. Ganarás seguridad y confianza en ti, así como en el mensaje que quieres transmitir.

– Piensa en positivo: los nervios pueden jugar malas pasadas, procura que tu mente no lo haga y piensa siempre en positivo. ¿Qué es lo peor que puede pasar? a veces, es más lo que pensamos que lo que realmente sucede. Y si algo falla, no pasa nada, recuerda que todos somos humanos y siempre vamos a tener la oportunidad de aprender y hacerlo mucho mejor la próxima vez.

– Bebe agua antes de empezar: reducirá tu nivel de ansiedad y podrás realizar tu discurso de una manera más relajada.

Frase para tu inspiración:

“Si estuvieras libre de todo miedo, ¿sabes qué sucedería? harías exactamente aquello que quieres hacer”

Krishnamurti

#CeliaTeInspira en comunicación

Nadie es mejor que nadie

“La grandeza no está en ser el centro de los focos,

sino en ser el foco que alumbra”

Pablo Arribas

No sé si serán los años, las experiencias acumuladas o la visión más despierta, pero cada vez llevo peor el desatino de egos. Cada vez soporto menos el ridículo que se atreven a hacer algunas personas por atraer un poco de atención y ser el centro de todas las miradas. Les encanta ser las protagonistas de cara a la galería, mostrar y demostrar que son las únicas estrellas en el firmamento.

Por mucho que intente entenderlo, me causa pavor el ver como se puede llegar a límites insospechados de soberbia y vanidad. Caminar con aires de grandeza insinuando estar por encima de los demás. Como si al final de los días eso fuera a importar, como si el último día de sus vidas les fueran a abrir las puertas del cielo y darles un lugar preferencial.

Nadie es mejor que nadie ni está por encima de nadie, por más másters, MBA, degrees, skills o como quieran llamarlo tengan en su biografía profesional. Pues la educación, la elegancia, el respeto a los otros o la humildad de reconocer los propios errores, no son asignaturas que formen parte de ellos, son valores intrínsecos al ser humano. Y estos se tienen en esencia y se deben cultivar.

sunset-girlEl narcisismo, o poner el foco extremadamente en uno mismo, lo único que me evoca es una carencia feroz de autoestima. Quién es bello por dentro y por fuera no necesita manifestarlo. Quién es auténtico no necesita fingir ningún papel. Quién se quiere y se ama plenamente, no necesita la adulación de los demás, simplemente trata de aportar valor y ser de utilidad en la sociedad.

Lo cierto es, que tras esa necesidad excesiva de admiración subyace una pobreza interna de amor a uno mismo. Personas vulnerables que se esconden bajo la máscara de la seguridad, cuando en realidad son completamente inseguras y miedosas. Tienen miedo a mostrar su verdadero “yo” y es por ello que han construido un personaje ficticio y perfecto con ansía extrema de reconocimiento externo.

Si eres una estrella sabrás brillar e iluminar, no necesitas apagar la luz de las otras estrellas. Si eres una estrella sabrás respetar a los de tu alrededor, y sacar lo mejor de ti, sin miedo a quedar en un segundo lugar y perder los focos que te puedan alumbrar.

Nadie es mejor que nadie, es una máxima que he aprendido y que jamás deberíamos olvidar, ni en el ámbito profesional, ni en el personal.

Así que, menos egos.

Y más amor.

Photo credit: Leon Biss

 

 

El beso de la ansiedad

Solía hacerme visitas inesperadas, decía que era más divertido aparecer así, sin más. Para mi era una completa desconocida, pero ella se metía en mi casa, en mi cocina, en mi sofá, en mi cama… y yo no sabía como echarla. A veces, decidía acompañarme al trabajo, otras a las salidas y cenas con mis amigas, e incluso en alguna ocasión, prometo que la vi en las comidas familiares.

Para mi era una completa desconocida, pero ella me conocía más que yo misma. Sabía mis gustos, mis manías, mis deseos y mis miedos. De hecho, algunas noches, me despertaba súbitamente, abría los ojos y la veía. Sentada, a los pies de mi cama, contemplándome, sin pronunciar palabra.

Me angustiaba pensar que podía ser peligrosa, que un día me amenazara o que, sin yo quererlo, me empujara a hacer alguna locura. Y temía. Me inquietaba saber que tenía las llaves de mi mente y de mi vida. Que no podía contarle a nadie que cada vez sus visitas eran más asiduas y se convertían en días, semanas e incluso meses. Y sufría.

A momentos, pensaba que la idea más cuerda, quizá, era huir. Estar menos tiempo arraigada en casa, llenar mi día a día de sedantes: actividades, ocio, juerga y compañía. Al fin y al cabo, cuanto más me moviera más difícil le resultaría encontrarme. Otras veces, reflexionaba y llegaba a la conclusión de que lo mejor que podía hacer con ella era ignorarla, hacer como si no estuviera. Con el tiempo, seguramente, se cansaría y decidiría visitar otra casa. Mas ninguna solución me fue válida, lo intenté, ¡¡juro que lo intenté!!, y lo volví a intentar una y otra vez. Huir, ignorarla, repudiarla, echarla, rechazarla… olvidarla. Pero nada me funcionaba. Lo admito, vivía atormentada.

Hasta que un día recordé ese viejo refrán que dice “si no puedes con tu enemigo, únete a él”. Y así, sin ella esperarlo, comencé a aceptarla. Empecé a mirarla de otra manera, con amor. Reconozco que hasta le cogí cariño. Me había acostumbrado a que estuviera, a su constante presencia. Sin embargo, ahora ya no me asustaba, veía más luz en su rostro y a su vez, el mío se iluminaba. Ya no sentía peligro, y había logrado normalizar la situación. Estaba tan integrada en mi vida cotidiana, que incluso le hice un hueco junto a la desconfianza, la incertidumbre, la falta de autoestima y la melancolía.

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Pero una noche se acercó sigilosamente a mi, me dio un beso en la mejilla y me susurró:

   –Gracias por aceptarme. Ya no me necesitas.

Se marchó por el mismo lugar que había entrado, y jamás la volví a ver, ni a sentir. Ese fue el momento en el que me perdoné. Por no haber abierto antes los ojos a lo que la ansiedad” me quería mostrar.

Ilustración realizada por Araceli Moya Ilustración

Los 5 secretos de mi yo futuro

“Que llegue quien tenga que llegar, que se vaya quien se tenga que ir, que duela lo que tenga que doler… que pase lo que tenga que pasar”

Mario Benedetti

Hace tiempo que te observo, que veo tus movimientos y puedo sentir tus pensamientos. Hace tiempo que cuando te miras en el espejo, me veo. Me veo desde que empezaste a ser tú, pero tú, auténtica y verdadera. Desde que elegiste el camino que, aún hoy, deberás continuar. El camino que te conduce a sentirte bien contigo misma todos los días, a aceptar que la vida no sea siempre como tú deseas, comprendiendo que todo está en el perfecto lugar para que puedas llegar hasta mi.

A mis años tengo plena confianza en ti, porque sé que vas a seguir caminando aunque encuentres muchos obstáculos, porque sé que cada día sientes más AMOR hacia la vida, hacia ti, y hacia lo que puedes llegar a SER. Pero hoy te escribo porque es tu cumpleaños, y sé como te sientes cada año, sé que durante estos días estás más sensible, aunque no debes culparte por ello, es una de las características más preciosas que posees, tu sensibilidad.QTrNn7DETWGsjyS5L2n5__MG_8345

Permíteme, que desde dónde estoy, en una etapa de plenitud y madurez, te cuente algunos de los secretos que te ayudarán a comprender mucho mejor la vida.

1.Quién no está a tu lado ahora, tampoco lo estará en el futuro. Debes aceptar que cada persona evoluciona de diferente manera y cada uno, consciente o inconscientemente, elige con quién compartir su vida.

2. Solo llegarán a tu vida personas que vibren en tu misma sintonía. En estos años has aprendido que lo más importante es quererte, que el SER está por encima del tener cualquier cosa material que te pueda proporcionar placer inmediato. Eso es pasajero, pero el trabajo interno que hoy ya realizas, es eterno.

3. A veces no encajar en la sociedad es lo mejor que te puede pasar. Tendrás que seguir luchando por tus valores y principios, aunque no lleves la vida que la sociedad o el entorno espera. No encajar te convierte en una pieza única de un valor incalculable.

4. La suerte, lo bueno, las oportunidades, los éxitos, los sueños… los creas tú misma. Y los creas desde dentro, desde tus pensamientos, tus creencias y tus experiencias. Cree en ti, confía aunque todo se tuerza, y abre tu mente a lo desconocido. Si lo sientes, si lo intuyes, si hay algo en tu interior que pide salir a gritos, grita y hazlo. Cuando llegues a mi no quiero verte arrepentida de no haberlo intentado.

5. Todo aquello que no eres tú morirá y dejará espacio para que seas quién realmente estás destinada a SER. No le temas a los cambios, ni a transformarte, lo que está dentro de ti, saldrá para brillar.

“Se tú el cambio q quieres ver en el mundo”

Mahatma Gandhi

Comparto el vídeo del post

Photo credit: Jessica Polar

Cinco valores que forman el corazón de la empresa

Hay hombres sin principios,

y hay principios que no son dignos de hombres.

Crear una empresa desde cero siempre es complicado, mantenerla en el tiempo es todo un logro, pero crearla sin ningún tipo de principios es una muerte asegurada. Los principios y valores son los pilares sobre los que toda organización debe sustentarse.

Nacer, crecer y desarrollarse olvidando cuáles fueron nuestros inicios, nuestro propósito empresarial, el problema que intentamos solucionar y lo que vamos a aportar al mundo, no nos conducirá a buen puerto. Más bien, naufragaremos en alta mar, iremos perdiendo marineros, produciremos fuertes oleajes y seremos el punto álgido de las tormentas. Y si no, tiempo al tiempo.

Leí el otro día en Superrhheroes una entrevista a Francisco Alcaide, reconocido conferenciante y escritor en temas de management, que afirmaba hay dos formas de conseguir resultados: teniendo en cuenta los valores y a las personas o pasando por encima de ellos”. Y sinceramente, esos directivos que eligen la segunda opción solo por su ambición, tarde o temprano, les llegará su juicio.

Vivimos en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo, o lo que los expertos en recursos humanos denominan VUCA. Pero de ahí, a infringir las propias normas morales o más bien prescindir de ellas, sin considerar a las personas que tenemos a nuestro alrededor pudiendo producir daños irremediables, hay todo un océano.

photo-1443827423664-eac70d49dd0dEl mundo empresarial funcionaría mucho mejor si existiera un firme compromiso con una serie de principios y valores, que a mi tela de juicio, son fundamentales.

¿Y cuáles son esos valores o principios?

Son los valores que deben reflejar la propia identidad corporativa, ser el corazón de la empresa y estar presentes tanto en los momentos de calma como en los de tempestad. Para mi hay cinco inamovibles:

  1. Humildad: tanto para reconocer los logros como los errores y fracasos. Y es algo que lamentablemente en el mundo de los negocios, a veces escasea. El ego es más fuerte que la esencia y la ambición llega a cegar de tal manera, que corrompe incluso a quién pensábamos que no llegaría a ese límite.
  2. Lealtad: es una virtud que se desarrolla en la conciencia. Lealtad hacia los propios valores, hacia nuestra esencia e identidad como empresa, y hacia las personas que la forman. Aquellos que traicionan carecen de ella.
  3. Respeto: hacia uno mismo, hacia los empleados, hacia los clientes y sobre todo respeto hacia el sector al que pertenece la empresa. No respetar el sector produce desconfianza en el mismo, dañando, sin lugar a dudas, a otras empresas que sí respetan y se hacen de respetar.
  4. Honradez: una buena organización que pretenda ser de calidad y luche por la excelencia debe ser honrada. No es ético alardear de temas que no son verdad, ni hacer creer que “somos los mejores” cuando no tenemos hechos que lo demuestren.
  5. Responsabilidad: sobre lo que se dice y sobre lo que se hace. Todo debe guardar una armonía. Si no te haces responsable de tus palabras y hechos las personas perderán la confianza en ti y en tu organización.

Estos cinco VALORES que forman el CORAZÓN de la empresa, harán que con el paso del tiempo sea más sólida, equilibrada y genere un impacto positivo en la sociedad, logrando así una ventaja diferencial.

Photo credit:  Todd DeSantis